633 334 324 irina@neuronall.es
Seleccionar página

ATENCIÓN TEMPRANA

Incluye la intervención específica sobre la población infantil de 0 a 6 años, sin olvidar la familia y el entorno. Durante los primeros años de vida se van adquiriendo progresivamente funciones que luego serán la base del desarrollo a futuro. La actuación durante estos primeros años de vida es clave para que el niño llegue al máximo de sus potenciales.

La estimulación en Atención Temprana supone la intervención planificada, sistemática y secuencial, que se da en las primeras etapas de la vida del niño, con el fin de potenciar al máximo sus posibilidades físicas, intelectuales y afectivas. Su eficacia viene determinada por la plasticidad cerebral presente en los primeros años de vida y el respeto al ritmo de maduración de cada niño.

Con la estimulación, se aprovecha la edad en la que hay mayor plasticidad cerebral para brindar apoyo y ayuda en el desarrollo de sus capacidades, dotando de herramientas adecuadas mediante actividades y experiencias propias a su nivel de madurez y a su manera de aprender.

Los programas de estimulación abarcan todas las Áreas de Desarrollo del niño:

  • Desarrollo sensoriomotor y perceptivo-manipulativo.
  • Estimulación del lenguaje y la comunicación.
  • Desarrollo cognitivo (atención, memoria, aprendizaje, razonamiento, etc.)
  • Desarrollo social y afectivo.

A través del juego, se acompaña al menor en su proceso de maduración y aprendizaje, adaptando la presentación de estímulos.

¿A quién va dirigido?

  • Niños que presentan al nacimiento, o si se determina en meses posteriores, cualquier anomalía congénita (cromosómica, genética, metabólica o gestacional).
  • Niños que por situaciones perinatales sean portadores de riesgo para el desarrollo (sufrimiento perinatal, anoxia, disfunciones metabólicas, enfermedades perinatales, prematuridad, signos neurológicos patológicos, etc.)
  • Niños que padezcan en las primeras etapas de su vida enfermedades que pueden suponer un compromiso o daño del sistema nervioso, o sufran accidentes susceptibles de ocasionarlos.
  • Niños con condiciones socioambientales en riesgo (deprivación, acogimiento familiar, adopciones, malos tratos, abandono, etc.)